Dia 14…Después de tanto tiempo…

Ciertamente, ha pasado mucho tiempo, desde la última vez que escribí una «confidencia». Y es que el tiempo pasa tan rápidamente, que no nos damos cuenta… y… ya estaremos en Diciembre pronto, otra vez. Y los días se suceden uno detrás del otro, igualiiiitos todos, con los mismos problemas, con las mismas angustias, con la misma falta de agua, y con la misma falta de café, de leche, de papel sanitario (por cierto, hablando de papel sanitario, me viene a la memoria, una anécdota de mis tiempos de adolescencia, cuando nos reuníamos las amigas en las fiestas del club y alguna quería ir al sanitario, preguntaba muy decentemente a su amiga si tenía «pepal letuá», una palabra misteriosamente afrancesada para preguntar si tenía papel tualé, o sea papel sanitario (papel  toilette pero dicho en criollo y vernáculo), pues en mis tiempos, las niñas bien no osaban decir papel tualé en presencia de  varones). En fin , que es una raya más para un tigre en un país donde actualmente falta de todo,  hasta la educación y las normas de convivencia entre vecinos, en este maltrecho país. Eso se los voy a explicar, pero el próximo día, que me dedique a escribir. Creanme, será algo muy, pero muy interesante…

Pues bien, hoy quería contarles una reciente y divertida experiencia que he «disfrutado» en los últimos días, cuando estuve por dos semanas (o más) sin servicio de internet. La cosa fue de la siguiente manera:

Un viernes por la tarde, viernes de Carnaval para ser más exactos, estaba yo disfrutando una vez más de un fastidioso día, en el cual me encontraba sola y hablando con mi gata siamesa, pero al mismo tiempo escribiendo mis poemas en internet (para quien no me conozca y no está al tanto, soy poeta (o al menos eso intento ser), y lógicamente trato de hacer lo que hace todo poeta que se respete, o sea, escribo poesía. Pero, en fin, me salgo del cuento, prosigo…

Estaba yo conversando con mi gata siamesa Sasha, pero la verdad es que ella no me es de gran ayuda, ya que tiene la mala costumbre de no contestar cuando le hablo, y cuando lo hace, simplemente modula un miauuuu en distintos tonos y yo no consigo entenderla. He intentado aprender su idioma, pero sin éxito, y al mismo tiempo he querido enseñarle a mi gata, el idioma de los sordo mudos, o sea, el idioma de señas, pero cada vez que lo intento, la gata se pone a jugar con mis dedos, así que he decidido que no vale la pena seguir perdiendo tiempo en esas enseñanzas. Así pues, regresé a mi computadora, a lo mío, a lo que más me gusta hacer, escribir mis poemas y colocarlos en los foros de poesía. Pero de repente comencé a notar que se me hacía imposible conectar con el internet. ¡Era totalmente imposible!. Hice todos los intentos habidos y por haber. Apagué el modem, desconecté el router, cambié el cable de red por un usb, cambié el usb por un cable de red, apagué el módem por un minuto, volví a encenderlo, lo volví a apagar, conté los treinta segundos reglamentarios, lo volví a encender, lo reseteé, en fin, no sabía qué más podía hacer. Así que decidí llamar a la compañía de teléfonos del estado, que es la que «ofrece» servicio técnico vía telefónica. Marqué el número con mucha ilusión  pensando: «ellos me resolverán el problema». Toda emocionada y feliz (ilusa de mí, tan grandota y tan «inocente»)marqué el 0800-22688-00 y esperé. Después de no sé cuantos repiques, la agradable y simpática voz de una computadora me contestó y me anunció: «Renovamos las opciones del sistema para brindarle una mejor atención telefónica, escúchalas con detenimiento y selecciona la que mejor se adapte a tu necesidad: Para consulta de saldo o información de lugares de pago: marque 1, para consultas relacionadas con el servicio telefónico: marque 2, para consultas relacionadas con internet: marque 3, para consultas relacionadas con el servicio de televisión por cable: marque 4. Yo marqué, por supuesto la opción 3, antes que me siguiera dando opciones y la operadora computadora me contestó: Para una nueva solicitud de servicio de internet: marque 1, para cambio de plan o información del monto asociado  a su servicio de internet reflejado en su factura: marque 2, para status o ayuda en el registro de internet : marque 3, para reporte de averías o soporte técnico de internet: marque 4, para reclamos de facturación, pagos y reconexión de su servicio de internet: marque 5. Por supuesto que marque la opción 4… antes que me siguiera dando opciones…y, la computadora me informó: Para Aba: marque 1, para otros servicios de internet: marque 2, lógicamente yo marqué la opción 1 , ( el internet de esa empresa recibe el nombre de Aba), y luego me dijo la simpática computadora: por favor  marque el número de teléfono incluyendo el código de área, del número telefónico asociado al servicio de internet. Así pues marqué mi número telefónico asociado al servicio de internet incluyendo  el código de área y nuevamente la computadora-contestadora  me informó que » por su seguridad esta llamada podrá ser grabada y monitoreada». Una vez dicho esto, añadió: Su llamada será atendida en breve por uno de nuestros ejecutivos….Luego la misma voz añadió: Para una mejor atención, usted debe estar situado frente a su computador, el cual debe permanecer encendido….(Digo yo, claro, lógico, si me siento frente al computador apagado…¿no?)

Aquí es entonces donde viene lo bueno de la historia. Si ustedes tienen alguna vez la dicha de tener que utilizar el servicio técnico de Cantv, y llaman a ese número, por favor, primeramente siéntense  cómodamente  y luego, ya bien  instalados tomen el tiempo que se demora en escuchar toda esa perorata. Si lo desean, traigan con ustedes un refresco, un jugo y algo para comer, porque, créanme, les hará falta. Yo, por supuesto, interesada en la ayuda del servicio técnico, me dispuse a esperar con calma y mucha paciencia. Afortunadamente tuvieron la delicadeza de no colocar como «fondo» la musiquita de siempre, que es, o mejor dicho era “El Golpe” de la película de Robert Redford y Paul Newman. En fin, estaba yo preparada y lista frente a la computadora , en espera de que uno de los ejecutivos atendiera mi llamada, cuando de pronto…¡siiiiiiiiiiii!…se escuchó un breve sonido en el auricular y yo emocionada pensé, «viene el ejecutivo a atenderme y solamente esperé 15 minutos», cuando de pronto escuché a través del hilo telefónico, el inconfundible sonido de la llamada que se cae, el tu,tu,tu,tu,tu. y con disgusto colgué el teléfono. Más desalentada que molesta, procedí a repetir la historia. Pensaba en mi mente inocente que había sido casualidad que mi llamada se perdiera. Así, con toda calma, procedí a marcar nuevamente el número telefónico de la empresa estatal y esperé para  escuchar de nuevo toda la retahíla telefónica hasta llegar al mismo punto de la espera del ejecutivo que atendería mi llamada y que por mi seguridad sería grabada y monitoreada, pero esta vez  añadieron: su llamada es importante para nosotros, en breve será atendido.  Cuando entonces al cabo de unos veinte minutos de espera sucedió lo mismo, volvió a caerse la llamada.

Así pues, más desilusionada que molesta, ya que esperaba encontrar la solución de mi problema, me dispuse a intentarlo más tarde.

Al cabo de una media hora más o menos, comencé el calvario de llamar a la empresa de telefonía, y después de escuchar “la historia”, llegué al mismo punto, dónde la llamada se pierde y yo me quedo con los ojos claros y sin vista.

Así que, viendo que ya eran las seis de la tarde y nada podía resolver, opté por llamar a mi amigo Pedro, mi técnico de confianza para cualquier problema concerniente a mi computadora, laptop y demás hierbas. Le llamé y quedamos en que vendría a ver qué podía hacer, al día siguiente, sábado de Carnaval.

Me fui a la cama, desilusionada y muy molesta, pero con la frágil esperanza de que mi amigo Pedro, y técnico de confianza, al día siguiente podría arreglarlo. Ilusa de mi…no sabía lo que me esperaba. Mañana…¡ay mañana!…

Al día siguiente, sábado de Carnaval, a la hora fijada, llegó mi amigo Pedro, cargado con su maletín de “urgencias computarizadas”. Se instaló en mi PC y allí estuvo, sin conseguir que se pudiera restablecer el servicio de internet. Le preparé su consabido café negrito y guayoyo (para los que no sepan que es un café negrito  guayoyo, es un café muy clarito, nada fuerte, pero sabrosito),(afortunadamente, me quedaba algo de café en casa, todavía, y pude prepararlo) y además le serví su vaso de agua fría, que siempre le gusta tomar. Decidimos llamar al Servicio Técnico de 0800-22688, y le advertí lo que había experimentado el día anterior al intentar hacer lo mismo. De todas maneras, él valientemente decidió correr el riesgo. Así que procedimos a marcar el número preciso y a escuchar pacientemente toda la retahíla de “información” dada por la operadora computadora (o al revés). Pero como por arte de magia (o tal vez para hacerme quedar mal ante mi amigo, ya que le había explicado que el día anterior había intentado comunicar con el servicio técnico y no había podido), después de unos largos cinco minutos que más parecían quince por lo extensos, la operadora  ejecutiva contestó y le atendieron. Mi amigo técnico expuso el  problema, le advirtieron nuevamente que debía estar sentado frente al computador encendido y bla, bla,bla,

Mi amigo técnico dio las explicaciones pertinentes, mis datos, en fin toda la información requerida, y le contestaron, “un momento por favor, vamos a verificar los datos en el sistema”. Al cabo de unos cinco minutos, la ejecutiva le informó que. “Gracias por esperar, ya hemos verificado”. Siguieron hablando y de nuevo otra espera, así sucedió unas tres o cuatro veces, siempre  con la pausa “para verificar los datos”, y al cabo de un tiempo prudentemente largo, tomaron el reporte con la amable advertencia, que la falla sería reparada en aproximadamente 72 horas.

Mi amigo el técnico de confianza, se quedó un rato más, haciendo algunos ajustes en el mini router que tuve la suerte de adquirir recientemente de una empresa de telefonía digital y con el cual puedo conectarme a internet, pero a través de esa empresa de telefonía, sin intervención de la empresa estatal. Gracias a ese aparatito antes mencionado, se me harían más llevaderos los días que se me avecinaban.

Y para no hacerles la historia más larga y más pesada que una grúa telescópica, les comentaré que pasó el domingo de Carnaval, y yo esperando que conectaran el internet, después siguió el lunes de Carnaval y yo esperando que conectaran el internet, y pasó el martes de Carnaval y yo esperando que conectaran el internet. Llegó el miércoles de ceniza, y yo esperando que conectaran el internet. Sin embargo tuve la ocurrencia de llamar al 0800-22688-00 para preguntar sobre el status de mi reclamo, y después de escuchar todos los avisos que ya antes les mencioné, alcancé a marcar el número 4 y esperé…hice lo solicitado, marqué el número telefónico asociado al reclamo, con su correspondiente código de área, y al cabo de unos cinco minutos, la respuesta fue: su reclamo será atendido en un lapso de 48 a 72 horas. Así que dejé el teléfono y me puse a pensar cuantos días serían 72 horas, porque el reporte había sido hecho por nosotros el día sábado, o sea una semana antes. Así paso el miércoles, el jueves y el viernes. Ese último día, aproximadamente a las 10 de la mañana sonó el teléfono de mi casa, lo atendí y antes de decir aló, una computadora me informó: Si usted está disfrutando de su servicio de internet marque 1, si todavía no dispone del servicio de internet marque 2. Por supuesto marqué 2.

Tuve que salir a la calle a hacer unas diligencias, y cada quince minutos sonaba mi teléfono móvil y se escuchaba la misma computadora preguntándome sobre el servivio de internet, y yo invariablemente le marcaba el numero 2, o sea. NO tengo servicio de internet todavía. En la tarde, después de almuerzo, me senté frente a la computadora, y procedí a tratar de establecer conexión a través de internet, y ¡albricias!¡eureka! cual no sería mi sorpresa, cuando lo logré. Efectivamente, no cabía en mí del gozo y la alegría. ¡Por fin! Otra vez mi servicio de internet.  Al mismo tiempo sonó el teléfono con la misma computadora preguntándome si ya disponía de servicio de internet :marque 1, y así lo hice,  marqué 1.

Decidí reposar un rato, pues me sentía algo cansada y me fui a mi dormitorio, cuando estaba casi en los brazos de Morfeo, sonó mi móvil y allí estaba de nuevo la computadora preguntándome sobre el servicio de internet y marqué 1. Nuevamente me encontraba casi en el quinto sueño, cuando increíblemente se repitió la operación de la llamadita y marqué 1. Decidí pues, levantarme antes que me fuera a dar dolor de cabeza, me bañé, me cambié de ropa y salí a la calle a hacer alguna otra diligencia pendiente. Cuando me encontraba en esos menesteres sonó mi teléfono móvil…¿adivinan?…Siiiii….marqué la opción 1… Así transcurrió toda la tarde, marcando la opción 1. Creo que las llamadas se sucedían aproximadamente cada media hora. Al fin llegué a casa cerca de la caída del sol, habiendo recibido , no sé, yo creo que unas veinte llamadas para la opción 1. Llegué a casa y entonces también las llamadas eran al teléfono de casa. Así estuvimos hasta la noche, cuando me imagino la computadora se fue a dormir y decidió que si, que era verdad, que yo tenía ya servicio de internet…y no me llamaron más…

Esta ha sido una pequeña anécdota para que mis queridos lectores se hagan una idea de lo “bien” que funcionan los servicios es este país. Pero para los fanáticos, la respuesta sería: los servicios públicos funcionan bien, lo que pasa es que ustedes los oligarcas(o sea todos aquellos que no son adictos al gobierno)…NO TIENEN PACIENCIA…

 

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